Iglesia Bautista Ozama

Nuestra Historia

Más de seis décadas proclamando el Evangelio

Hasta aquí nos ayudó Jehová.— 1 Samuel 7:12

La historia de la Iglesia Bautista Ozama (IBO) es, por encima de todo, la historia de la fidelidad de Dios.

Lo que comenzó como una pequeña obra misionera en el sector Ozama se ha convertido, por la gracia del Señor, en una iglesia comprometida con la proclamación del Evangelio, la formación de discípulos y el servicio a la comunidad.

1964–1974

Los comienzos de una obra

A mediados de 1964 llegaron a la República Dominicana los misioneros Bill y Anny Coffman, junto con su hija Katty. Motivados por el deseo de llevar el Evangelio a nuevas comunidades, comenzaron una labor evangelística en Santo Domingo que, dos años más tarde, daría origen a una nueva congregación en el sector Ozama.

El crecimiento fue tan rápido que en mayo de 1967 la iglesia se trasladó a un nuevo local en la calle Bonaire No. 87. Ese mismo año, la Iglesia Bautista Ozama fue organizada oficialmente con veinticinco miembros y el nuevo templo fue dedicado al Señor el 29 de octubre de 1967.

En 1966 comenzaron los primeros cultos en una vivienda ubicada en la esquina de las calles Costa Rica y Aruba. La respuesta de la comunidad fue inmediata y, en poco tiempo, varias familias entregaron sus vidas a Cristo. Entre los primeros creyentes bautizados estuvo la familia Noble, integrada por doña Ana y sus hijos Enrique, Freddy y Hugo.

Desde sus primeros años, la iglesia entendió que el Evangelio debía ir acompañado del servicio. Por ello desarrolló un ministerio médico para atender las necesidades de la comunidad e inició un Instituto para Predicadores Laicos con el propósito de preparar nuevos obreros para la expansión del Reino de Dios.

En 1974 la congregación llamó a Rafael Joa como su primer pastor dominicano, marcando una nueva etapa en el desarrollo de la iglesia.

1974–1992

Consolidación y crecimiento

Durante los años siguientes, la Iglesia Bautista Ozama continuó creciendo bajo el liderazgo de distintos pastores y misioneros. Entre ellos sirvieron Thomas Ratcliff, Arthur Haylock y los misioneros Bill y Donna Hagewood, cuya labor dejó una profunda huella en la vida de la congregación.

Estos años estuvieron marcados por la consolidación de la iglesia, el fortalecimiento de su ministerio y la continuidad de la visión misionera que había dado origen a la obra.

Asimismo, varios pastores nacionales colaboraron en diferentes etapas del ministerio, entre ellos Tony Moquete y Héctor Méndez, preparando el camino para una nueva generación de liderazgo.

Desde 1992

Una iglesia centrada en hacer discípulos

En 1992 el pastor Otoniel (Otto) Sánchez asumió el liderazgo pastoral de la iglesia. La congregación enfrentaba importantes desafíos. Era una iglesia pequeña, con pocos líderes y recursos limitados. Sin embargo, decidió enfocarse en lo esencial: predicar fielmente el Evangelio, establecer relaciones con las personas de la comunidad y acompañar espiritualmente a cada nuevo creyente mediante el discipulado.

Con el paso de los años, Dios comenzó a bendecir ese esfuerzo. La iglesia experimentó un crecimiento sostenido y desarrolló una estructura ministerial basada en la formación de discípulos comprometidos con Cristo.

En agosto de 2006 fueron ordenados los primeros pastores formados dentro de la congregación: Luis Estévez y Cristian Richardson, reflejando el fruto de años de inversión en liderazgo.

2009

Un crecimiento que enseñó grandes lecciones

En 2009 cerca de 300 nuevas personas llegaron a la Iglesia Bautista Ozama.

Aquella experiencia se convirtió en una de las lecciones más importantes de la historia de la iglesia. En lugar de detenerse, la congregación decidió crecer primero en estructura, liderazgo y madurez espiritual para poder servir mejor a las personas que Dios continuaría trayendo.

Aunque este crecimiento fue motivo de alegría, también evidenció que la estructura ministerial aún no estaba preparada para atender adecuadamente a tantas personas. El liderazgo enfrentó importantes retos y comprendió la necesidad de fortalecer los procesos de discipulado, integración y cuidado pastoral.

Una iglesia para servir 

A lo largo de los años, la IBO ha desarrollado una filosofía ministerial resumida en la palabra PESCA:

Predicación
Enseñanza
Servicio
Comunión
Adoración

Esta visión ha guiado cada ministerio, programa y proyecto de la iglesia, procurando formar creyentes auténticos, compasivos y preparados para alcanzar a otros con el Evangelio.

La música como ministerio

Uno de los frutos más visibles del ministerio de la iglesia ha sido *La IBO Canta*, un ministerio que ha impactado a miles de personas mediante la adoración congregacional, la producción musical y la enseñanza bíblica a través de la música.

De igual manera, la *Academia de Música IBO* ha preparado a cientos de músicos que hoy sirven en iglesias locales y desarrollan sus talentos para la gloria de Dios.

Un nuevo capítulo

En 2021 Dios abrió una puerta extraordinaria para la congregación. Gracias a la generosidad de donantes privados, la iglesia recibió las antiguas instalaciones del Supermercado Bravo, ubicadas en Coral Mall, en la autopista de San Isidro.

Este nuevo campus representa mucho más que un edificio. Es una herramienta para seguir proclamando el Evangelio, servir a la comunidad, formar nuevas generaciones y desarrollar ministerios que continúen impactando vidas para Cristo.

Hoy y hacia el futuro

Más de sesenta años después de sus inicios, la Iglesia Bautista Ozama continúa viviendo la misma misión que inspiró a sus fundadores: glorificar a Dios haciendo discípulos de Jesucristo.


Cada generación ha aportado su esfuerzo, pero el protagonista de esta historia siempre ha sido Dios. Él ha sostenido a Su iglesia, ha provisto en cada etapa y continúa guiándola hacia nuevos desafíos y oportunidades para la expansión de Su Reino.

Porque la historia de la IBO no es solamente la historia de una iglesia; es la historia de la fidelidad de Dios.

SER PARTE

Nuestra iglesia tiene un compromiso firme con la familia.

Creemos que Dios es el único que puede hacer que una familia sea verdaderamente feliz. Es por esto que nuestra iglesia es como una familia.

El Señor Jesucristo ha traído amor, paz y perdón a tal punto que no solo nos ha dado vida eterna, sino que además nos ha llevado a amarnos los unos a los otros.

¿CÓMO SER PARTE DE ESTA FAMILIA?

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